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¿El destino es el camino? ¿Cliché?

  • Foto del escritor: lorena namuh
    lorena namuh
  • 14 jul 2024
  • 4 Min. de lectura

Hay un punto en la vida dónde se siente muy raro estar. Algunos lo llaman “acercarte a tu propósito” y otros “un cambio de carrera drástico”.


Te acuerdas de las cosas que solías hacer y las cuáles ocupaban la mayor parte de tu tiempo, y muchas veces te cuesta reconocer que esa persona eras tú, se siente muy lejana. Definitivamente te ha tomado mucho trabajo y re dirección estar en donde estás. Tomaste decisiones difíciles, hablaste seriamente contigo, aceptaste que hay cosas / personas / lugares / estilos que no funcionaban para ti y elegiste cambiar, conocerte, escucharte, seguir tu intuición.


Realmente han valido todos los esfuerzos, te gustas mucho más, te sientes alineada a tu verdad y ser honesta contigo te hace sentir muy bien.


La cosa es que cuando se trata de “seguir tu camino” y “ser fiel a ti misma”, no hay instrucciones ni claridad. Empiezas andando quizás con una ilusión, para ti el solo pensar en “ser libre, totalmente libre” ya te pone cachonda; depender de nada, de nadie, incluso no de ti en tus creencias condicionantes. Te sueñas presente, viviendo un momento a la vez, sin la limitación del “me gustaría hacerlo, pero tengo trabajo que cumplir”, o “cuántas ganas de experimentarlo pero no tengo suficiente dinero, quizás en otro momento”, le temes tanto al perderte la vida por vivirla de la manera incorrecta para ti, que constantemente te desafías a deconstruir tus barreras mentales y viejos aprendizajes para abrirte a nuevas posibilidades, las que encajan con lo que te trae emoción, pasión y gran motivación.


Y funciona, te encuentras en nuevos escenarios que antes veías totalmente lejanos, escenarios que creíste que para conseguirlos tenías que trabajar por años, ahorrar lo suficiente y entonces sí, poderte regalar el tiempo para vivir de tus esfuerzos. Pero aunque sí estás aquí como lo imaginaste “disfrutando de tus esfuerzos”, te das cuenta que son esfuerzos distintos; te transformaste tanto internamente que cambiaste tu realidad exterior y no tuviste que esclavizarte a un trabajo para conseguirlo, simplemente, no tan “simplemente” cambiaste de energía y esa energía te llevó a atraer una realidad más sintonizada a la nueva o mejor dicho “a una versión de ti más libre, más tú”.


Pero aún no se siente “suficiente”, y unos te dirían: oh! Come on lady, confórmate con algo!


Pero nunca se trató de no valorar o de no disfrutar lo que tienes, es muy mágico y lo sabes, la vida ya por sí misma es demasiado. Pero aún sabes que mereces más, esta sensación de libertad totalitaria aún no te acompaña, y tú la quieres y no estás dispuesta a darte por vencida. Tienes la casa en uno de tus lugares favoritos, con la alberca, la tina, la sala cozy con el proyector, una cocina toda equipada con vistas a un jardín bellísimo y a las montañas; la casa es verdaderamente preciosa, que además se paga sola y no tienes que preocuparte por mantenerla. Tienes el espacio todo para ti.


No te puedes mentir, tienes algo envidiable. Por lo menos tú yo del pasado está suficientemente celosa. Y tú disfrutas de esta nueva vida, pero no dejas de preguntarte ¿que más viene?, y no se trata de un comportamiento constante de insatisfacción y de querer brincar a lo siguiente, va más con la pregunta ¿a qué le quiero dedicar mi tiempo? ¿qué se siente realmente genuino para mí? ¿cómo quiero ganar mi dinero?


Y vienen ideas junto con dudas e inseguridades. Te planteas otra pregunta ¿y si regresará a hacer algo de lo que antes hacía, esto en lo que sé que soy buena y dónde puedo hacer buen dinero? Y la respuesta inmediata es no (afortunadamente), ese mundo ya está suficientemente lejos de ti, ahí ya no perteneces y no porque sea algo malo, simplemente nunca estuvo destinado a durar más en tu vida de lo que ya fue.


Sabes que viene algo más, estás en proceso de recibir las señales, es más las estás recibiendo y estás haciendo algo con ellas, se están acomodando las piezas, continúas trabajando en ti, te das la oportunidad de compartir más de tus intereses con nuevas personas y lugares interesantes que se te presentan. Poco a poco ves cómo se van abriendo nuevas ventanas de posibilidades.


Y aún viéndolas venir, sin saber qué es lo que viene en la imagen completa. Temes, te preocupa que pase el tiempo y te quedes atrás. Qué no sucedan las cosas, que mueras insatisfecha y preocupada.


Les llamas el tiempo oscuro, a estos momentos donde la impaciencia, la ansiedad y los escenarios fatalistas se juntan y te llenan de presión, lo cuál te hace perder un poco la fé por un periodo largo o corto, eso depende de ti.


¿Será que en la vida echamos a perder las cosas buenas por acelerar el querer saber hacia dónde vamos, terminaremos?, ¿es posible que justo a un pasito más de que la magia suceda nos damos por vencidos y corremos a la seguridad que nos da pensar que todo va a salir mal?, ¿nuestra impaciencia realmente arruina las cosas?, ¿la fé y paciencia son claves indispensables para cumplir nuestros sueños?, ¿será que lo único que podemos hacer en los momentos donde ya no queda más por hacer, es rendirnos a la mejor posibilidad posible y forzarnos a confiar y creer que lo mejor está por suceder?





 
 
 

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