¿Qué pensarás de mí?
- lorena namuh

- 28 mar 2025
- 2 Min. de lectura
Hay algo muy vivo adentro; algo que quiere dejarse ver, mostrarse y ser cuidado, aceptado.
Pero no sé, no sé si deba contártelo. Mi estómago rechina cuando digo: ¡órale va, me atrevo a contarle! También se aprieta cuando digo: ¡no, mejor no, no es momento de traer esto al tema!
Siempre he creído que me cuesta muy poco vulnerarme y hablar sobre lo que me duele. Pero me parece que mis historias las he usado como nueva barrera para justificar mi lejanía, la no constancia que es constante en mis relaciones.
Encuentros cortitos, que a la primer señal de tensión, me invitan a librarme de entrar en contacto, alejándome, poniendo frialdad, indiferencia y gran distancia.
Creo que esta vez es distinto, me importa mucho el desde donde puede tomar el otro, lo mío. Lo que pueda moverle y su respuesta.
Esta vez quiero tanto una respuesta que me abrace, que no me juzgue, al menos no más de lo que yo ya lo hago.
Deseo conexión a lo profundo, a lo que ya no cabe y quiere ser nombrado, para así dejarme crecer desde las entrañas pa fuera, y expandirme.
Pero esta roca de piel que teme tanto a ser penetrada, se defiende escondiéndose.
Contándose la idea que si se abre, él pensará que me estoy justificando, que estoy reclamando, que estoy pidiendo un lugar que él no me quiere dar.
Y me da tanto terror pedirle y que él no quiera, que no me comprenda, que me vea débil, que ya no le parezca atractiva, que se cierre a mí.
Siento una presión inmensa a hacerlo bien, cuando lo haga. Cuando le traiga mi dolor. Y me frustra que por tanta presión se robotice mi discurso y parezca insensible, cuando de todo lo que quiero hablar es de lo tan atravesada que estoy por todo lo que siento y está naciendo en mí con nuestro encuentro.
¿Y si me mal entiende?, ¿y si me invalida?, ¿y si me da una posibilidad nueva de ser con él dónde estos miedos ya no quepan?, ¿y si toca dejarme atrás para existir nueva y me toca re actualizar?


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